En un entorno laboral definido por el cambio constante —ya sea impulsado por avances tecnológicos, fuerzas económicas cambiantes o incertidumbre global— una habilidad está sobresaliendo sobre las demás: la adaptabilidad.
El Informe de Progreso Humano de ETS 2026 subraya lo esencial que se ha vuelto esta habilidad. La encuesta de este año reveló que el 77% de los encuestados a nivel mundial cree que la seguridad laboral depende de la evolución continua. Esta demanda de adaptabilidad en el lugar de trabajo ha dado lugar al imperativo de adaptabilidad.
El imperativo de adaptabilidad
La adaptabilidad ya no es una habilidad "agradable de tener" — es la clave para llegar a estar empleado y mantenerse hoy en día. A medida que la transformación laboral se acelera, los trabajadores de todo el mundo coinciden cada vez más en que la estabilidad laboral proviene de la capacidad de evolucionar. De hecho, la encuesta de este año reveló que el 77% de los encuestados en todo el mundo, trabajando para un empleador, creen que la seguridad laboral ya no existe a menos que se adapten continuamente.
En consecuencia, el 61% dice que ha pasado de buscar seguridad laboral a obsesionarse con mantenerse relevante. Esto puede adoptar la forma de formación constante o de pensar activamente en cómo preparar su carrera para el futuro. En otras palabras, el mayor predictor del éxito profesional a largo plazo ya no es la permanencia de un empleado, sino la eficacia con la que puede adaptarse y evolucionar.
La paradoja de la adaptabilidad
Aunque los trabajadores reconocen la necesidad de adaptarse, se enfrentan a un nuevo desafío: ¿para qué deberían adaptarse exactamente?
El Informe de Progreso Humano de ETS 2026 revela una notable discrepancia entre el deseo de aprender y la claridad necesaria para hacerlo de forma eficaz. El setenta y siete por ciento de los trabajadores afirma desarrollar proactivamente diversas habilidades, pero el 71 % aún no puede imaginar los futuros empleos para los que se están preparando.
Este es el corazón de la paradoja de la adaptabilidad. Los trabajadores saben que necesitan evolucionar, pero carecen de orientación sobre qué habilidades serán las que más importan. Como resultado, casi la mitad (49%) se siente poco preparada para los roles de la siguiente generación. Los trabajadores informan que, cuando adquieren nuevos conocimientos, el mercado ya ha cambiado, haciendo que la formación de habilidades se sienta como un objetivo en movimiento. Para muchos, esto puede resultar abrumador.
El continuo de adaptabilidad y las mentalidades
No todo el mundo experimenta el cambio en el lugar de trabajo de la misma manera. La forma en que las personas navegan la disrupción continua varía mucho, creando un continuo de adaptabilidad.
Un factor clave que determina dónde se sitúan las personas en este continuo es su mentalidad. Los resultados de la encuesta de este año identifican tres mentalidades de adaptabilidad que se encuentran en la fuerza laboral moderna:
- Prosperadores adaptativos (41%)
Estas personas experimentan los niveles más altos de cambio en el lugar de trabajo, pero lo abordan con confianza. Tienden a buscar nuevos retos y sienten un fuerte control sobre cómo aprenden. - Alumnos ansiosos (39%)
Motivados pero abrumados, estos trabajadores reconocen la necesidad de evolucionar pero luchan por decidir dónde centrar sus esfuerzos. Les resulta difícil elegir una dirección a seguir entre una multitud de herramientas emergentes y prioridades de habilidades poco claras. - Pesimistas paralizados (20%)
Sintiéndose abrumados por el ritmo del cambio y excluidos de las oportunidades de crecimiento, este grupo tiene poca confianza en su capacidad de adaptación y es el menos implicado en la mejora de sus habilidades.
Comprender estas mentalidades puede ayudar a las organizaciones a adaptar su apoyo a los empleados, mientras ayuda a las personas a entender qué les frena —o les impulsa hacia adelante— en su camino de adaptabilidad.
Habla el nuevo lenguaje de la adaptabilidad
A medida que la adaptabilidad se convierte en una competencia fundamental para el futuro del trabajo, está surgiendo un nuevo lenguaje sobre lo que significa evolucionar: el imperativo de adaptabilidad, la paradoja de la adaptabilidad, el continuo de adaptabilidad y las mentalidades de adaptabilidad que definen cómo gestionamos el cambio.
Estos conceptos están moldeando la forma en que las personas aprenden, lideran y trabajan en una era en la que el cambio es constante. Para profundizar en estos conocimientos y explorar los datos detrás del cambiante mundo laboral, descarga el Informe de Progreso Humano de ETS 2026.